8 Cosas que deberías saber antes de ir a una consulta podológica
- El podólogo/a NO es un callista, tiene una carrera universitaria que es el Grado de Podología, donde se estudian áreas de la medicina adaptadas a la Podología, pero no tiene nada que ver con la carrera de Medicina en sí.
- El podólogo/a podrá diagnosticarte cualquier patología del pie así como tratarla de manera conservadora o quirúrgica y prescribirte medicación.
- El podólogo/a tiene la obligación por la ley de protección de datos de recoger tus datos personales y enfermedades que padezcas en una historia clínica, aunque solo sea para tratarte “un callo”.
- La aparatología, el sillón así como el instrumental sanitario que utiliza el podólogo/a es parecido al del dentista, pero NO es igual.
- Cuando vayas al podólogo/a tienes que ir sin esmalte en las uñas, pues el podólogo/a no tiene la obligación de quitarlo y si éstas están pintadas no podrá realizar ningún tratamiento sobre ellas. De la misma manera, el podólogo/a NO se dedica a pintar uñas, esa labor es de las esteticiens.
- La visita al podólogo/a conlleva un tiempo determinado por el profesional y tu patología, sé respetuoso con los tiempos de espera y si no puedes acudir avisa con 24h de antelación para que tu cita pueda ser adjudicada a otro paciente que lo necesita igual que tú.
- Los precios de una consulta podológica NO se establecen por tiempo empleado ni por cantidad de trabajo realizado… se establecen independientemente de los gastos materiales que ocasiona, por la profesionalidad del podólogo/a que trata tu dolencia.
- También hay igualdad de género, siendo “LA PODÓLOGA” si es una mujer quien te trata o “EL PODÓLOGO” si es un hombre.