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La Fascitis Plantar

Fascitis plantar

Un 10% de la población tendrá problemas de fascitis a lo largo de su vida.

La fascia plantar es una banda fibrosa y elástica que recubre la musculatura de la planta del pie y va desde el talón –concretamente la base del calcáneo– hasta la cabeza de los metatarsianos, en la raíz de los dedos.

▪ En mujeres es más frecuente a partir de los 50 años, asociada a sobrepeso y a un acortamiento de los gemelos, favorecido por el uso de tacones.

▪ En hombres suele estar más relacionada con sobrecargas deportivas.

La fascia plantar es un elemento anatómicamente importante, pues desarrolla un papel fundamental en el mantenimiento de la anatomía del arco plantar, de la bóveda del pie.

También es primordial para el desarrollo normal de la pisada a nivel biomecánico.

La fascia plantar no es una estructura aislada, sino que se continúa por la parte posterior del talón con el tendón de Aquiles y con la musculatura de la pantorrilla, el tríceps sural, que a su vez forman parte de la cadena muscular posterior de la extremidad inferior. Cualquier problema a lo largo de esta cadena, como por ejemplo unos gemelos cortos, puede repercutir sobre la fascia plantar.

También otros factores anatómicos provocan mayor sobrecarga en la fascia plantar, como es el pie cavo, en el que hay un aumento del arco plantar, o el pie valgo, en donde hay un menor apoyo en el borde externo del pie y la pisada es pronadora.

En general, es más habitual padecer una fascitis plantar a partir de los 45 años (que además con la edad se suele coger peso) o en deportistas, ya que con el paso de los años la fascia plantar va perdiendo elasticidad.

Síntomas

Tratamiento

¿Pero es lo mismo una fascitis plantar que un espolón calcáneo? No es lo mismo.

A los pacientes les preocupa mucho el espolón, ese pico de hueso en el calcáneo, y muchas veces confunden ambos problemas. El espolón es la consecuencia de la tracción excesiva mantenida de la fascia sobre su inserción en el calcáneo, que puede acabar produciendo pequeñas roturas del tejido, y como reparación de las mismas se forma esa osificación en forma de pico, pero no es la causa del dolor, sino la consecuencia de la fascitis.

Puede haber fascitis sin espolón y también permanecer el espolón una vez resuelta la fascitis; aunque también hay algunos espolones dolorosos “per se”.

En Clínica del pie Sanjuán trataremos tu fascitis plantar de la mejor manera posible.

#clinicadelpiesanjuan